Persépolis – Una biografía de Marjane Satrapi

Persépolis es la obra cumbre de Marjane Satrapi. Artísta iraní, nacida en 1969, y que trabaja en el mercado francés. Pocas presentaciones necesita Persépolis, puesto que se trata de una obra muy reconocida. Sobre todo desde que en el año 2007 se estrenase la película de animación; que se alzó con varios premios en diversos festivales. Un cómic que se convierte en una pequeña joya que mezcla comedia y atrocidad; simpleza y profundidad. Toda una lección de historia.

Persépolis es una obra dividida en cuatro tomos. En sentido cronológico. Y cada tomo se compone de diferentes capítulos autoconclusivos; y que incluso pueden leerse por separado del resto de la obra. Aunque obviamente hay una línea argumental muy clara, que tiene que ver con el desarrollo político del país. Todo ello con un dibujo en blanco y negro y trazos sencillos; hasta tal punto que muchas veces algunas viñetas parecen que se han dejado sin terminar. Sin embargo, pese al trazo relativamente infantil de la obra, se trata de un dibujo con muchísima fuerza. Realmente expresivo. Aunque el verdadero punto fuerte de la obra son sus diálogos. En Persépolis, Satrapi y sus padres mantienen conversaciones realmente interesantes.

Persépolis

Veamos a continuación un breve esbozo de los distintos contenidos que podemos ver en la obra. Y para ello nos ceñiremos al orden de lectura.

Libro uno

En el año 1979 estalló una revolución de tendencia islámica en Irán, contra el régimen del Shah de Persia. Mohammad Reza Pahleví, el Shah de Persia, ocupó el poder en Irán entre los años 1941 y 1979. Apoyado por la URSS y Reino Unido, el Shah impulsó un ambicioso programa de reformas políticas y sociales, al mismo tiempo que hizo frente a la oposición interna. Sin embargo, determinadas medidas provocaron que poco a poco se fuera decantando hacia un régimen dictatorial. Y finalmente el estallido de la revolución islámica supuso que el Shah se tuviera que exiliar de su país el 16 de enero de 1979.

Este es el punto de partida del primer libro de Persépolis. A partir de aquí comienza una época de cambios en Irán, que afectarán radicalmente al modo de entender y ver la sociedad de nuestra protagonista, Marjane Satrapi; que tan solo tenía diez años cuando estalló la revolución.

Los primeros cambios tras la revolución

En 1980 pasó a ser obligatorio llevar el pañuelo a la escuela; se cerraron escuelas bilingües; se comenzó a segregar por sexos; las manifestaciones proliferaron tanto a favor como en contra de las medidas impuestas; se cerraron las salas de cine; se disgregaban las manifestaciones a disparos contra los propios manifestantes; en los colegios se prohibía hablar del shá; y muchos de los iraníes comenzaron a emigrar fuera de las fronteras, dejando atrás sus casas y sus enseres personales. No fue así el caso de los padres de Satrapi, que decidieron quedarse y esperar acontecimientos. Porque entre otros motivos, en Irán podían tener un futuro, pero sabían que fuera de sus fronteras, los trabajos que les esperaban eran taxista para él, y limpiadora para ella.

Persépolis

La personalidad de Marjane

PersépolisSatrapi, de pequeña, era una niña muy inquieta. Unos días parecía muy religiosa, y entablaba conversaciones con Dios; y decía a todos que quería ser profeta. Otros se veía profundamente marxista, y renegaba de su Dios para dejar espacio a Karl Marx. Era en cualquier caso una niña muy lectora. Gran conversadora. Y sobre todo, una niña a la que le gustaba escuchar. Aprendió mucho conversando con su padre sobre política. Pero también escuchando a las amistades de sus padres; y sobre todo, a su querido tío Anouche, hermano de su padre. Así aprendió, por ejemplo, la enorme incongruencia de que una revolución de izquierdas se autodenominase islámica. Religión y revolución no eran conceptos compatibles.

La revolución es como una bicicleta, cuando las ruedas dejan de moverse, se cae.

Tras la detención y posterior ejecución de su tío Anouche, de tendencias marxistas, este tomo termina con la absoluta determinación por parte de Satrapi de dejar atrás su condición de ferviente creyente.

Libro dos

PersépolisEn este segundo libro vemos a Marjane ir creciendo desde los 10 a los 14 años. Uno de los puntos fuertes de Persépolis es su enorme capacidad para mostrar los cambios  que se producen durante el paso de la niñez a la adolescencia.

Ahora vemos el régimen se va consolidando, dando los pasos lógicos que se pueden esperar de cualquier régimen integrista. Cierre de Universidades (en este caso durante dos años); control total sobre el contenido de los libros de texto escolares, con la excusa de que contenían mensajes decadentes; y obligación de llevar el velo en público, entre otras muchas medidas. La forma de vestir de las mujeres se convirtió en una cuestión ideológica. Aunque también afectó a los hombres. En este caso, por ejemplo, estaba mal visto que llevaran corbata, pues era un símbolo de occidente.

En definitiva, la familia se tuvo que acostumbrar a llevar una doble vida. Fuera del hogar actuaban de manera diferente. Se tuvieron que familiarizar con la mentira. Y por otra parte, dejaron de acudir a las escasas manifestaciones que se seguían produciendo contra el régimen, por la violencia con la que eran sofocadas.

La guerra entre Irán  e Iraq

En este libro de Persépolis también se hace mención al inicio de la guerra con Iraq. El régimen de Saddam Husseim inició en septiembre de 1980 un conflicto contra Irán; pensando básicamente que se encontraba debilitado por al revolución islámica que acababa de tener lugar. Husseim quiso aprovechar ese supuesto momento de debilidad para derrotar a Irán, con una población que triplicaba la iraquí. Además, Iraq contaba también con apoyo internacional. Pero nada más lejos de la realidad. La guerra fue larga, y muy dura. Una guerra de desgaste que no dejó un ganador claro. Pero sí muchos perdedores: la población civil.

PersépolisLa familia de Marjane tuvo que soportar la falta de alimentos en los supermercados; los ataques con misiles balísticos; la escasez de gasolina; la devaluación de la moneda iraní; la pérdida de vecinos y familiares enterrados con las bombas; o el alistamiento de niños para la guerra, a los que se les prometía, ya con catorce años, que en el paraíso le esperaban mujeres, casas de oro y muchas riquezas. Las escuelas se convirtieron en centros de difusión de ideas integristas. La guerra siempre estaba presente. En este sentido, una imagen icónica de Persépolis es el golpe que se tenían que dar en el pecho varias veces al día en los colegios, para honrar a las víctimas de la guerra.

Vida más allá del sufrimiento

Pese a todo, la vida seguía. La familia seguía celebrando fiestas y guateques en su casa. Y para no ser descubiertos por miradas indiscretas, tapiaron las ventanas. Y así de paso evitaban que en caso de rotura con bombas, los cristales cayeran dentro de la casa.

En Persépolis siempre hay un componente cómico muy presente. Como el viaje que sus padres realizaron  a Turquía y le trajeron pósters de Iron Maiden y Kim Wilde; que tuvieron que pasar por la aduana cosiéndolos en el forro de la chaqueta.

PersépolisMuy interesante en este sentido es la creación en 1982 de las Guardianas de la revolución. Un grupo de mujeres que arrestaban a otras mujeres que no llevaran correctamente el velo, o que llevaran a cabo conductas poco apropiadas para su criterio. Marjane tuvo algún que otro encontronazo con ellas.

Este segundo libro termina con la pequeña Marjane poniendo rumbo a Austria con tan solo trece años. Sus padres, dado el carácter abierto de su hija, no podían soportar la idea de que le pasara algo. Y deciden que se vaya a Austria con unos amigos de su madre.

En la vida encontrarás a muchos imbéciles. Si te hieren, piensa que es su estupidez la que les empuja a hacerte daño. Así evitarás responder a su maldad. Porque no hay nada peor en el mundo que el rencor y la venganza… Mantén siempre tu dignidad, tu integridad y la fidelidad a ti misma.

Libro tres

El tercer libro de Persépolis transcurre íntegramente en Europa. Su nueva vida en Austria no pudo empezar peor. La amiga de su madre no la dejó quedarse mucho tiempo en su casa y la mandó a una residencia de monjas. Aunque tampoco duró mucho tiempo con las monjas. Y acabó en la casa de una amiga, con sus padres.

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País nuevo, vida nueva

Pronto empezaron los grandes cambios. Muchas cosas impresionaron a la joven Marji: las vitrinas de los supermercados abarrotados, la liberación sexual de los jóvenes, la falta de respeto a los padres, las ideas políticas… Tambiém empezó nuevas amistades, que rápidamente se sintieron atraídos por las vivencias de Satrapi. No obstante había conocido la guerra y había presenciado la muerte de personas; experiencias personales que despertaron el morbo  de muchos jóvenes. Y cuando Marji se encontraba sola, al igual que ocurría cuando era una niña, buscaba refugio en la lectura. En Austria empezó a conocer autores nuevos para ella como Bakunin, Simone de Beauvoir o Sartra; y leyó sobre hechos históricos como la Comuna de París.

En Europa Marji se maquilló por primera vez. Y a los dieciséis, comenzó sus cambios físicos propios de la edad. Y con ellos, cambios en su look. Nuevos peinados, pelo más corto muy del rollo punk de la época. También tuvo sus primeros escarceos con las drogas.

Cuanto más esfuerzos hacía para integrarme, más tenía la impresión de estar alejándome de mi cultura, de estar traicionando a mis padres y a mis raíces, de entrar en un juego que no era el mío.

Casi sin darse cuenta, Marjane estaba negando sus propios orígenes. Empezó a fingir ser francesa. Ya nunca hablaba de su país. E incluso intentaba no hablar con sus padres por teléfono.

Relaciones tóxicas

PersépolisPero al final, no fue más que una etapa más de su vida, que acabó superando. A los 14 meses de estar en Austria recibió la visita de su madre. Y eso le sirvió para coger fuerzas. Y poco después se echó su primer novio; que resultó ser gay. Y luego otro, Markus, el que consideró el gran amor de su vida. Prácticamente lo dejó todo por él. Poco a poco fue dejando a un lado sus amistades. Proyectó en él toda su existencia. Y su juicio quedó obnubilado. Hasta llegó a vender droga para ganar algo de dinero extra, que acababa gastándose en Markus. Sin haberse dado cuenta, estaba dentro de una relación tóxica. Una relación que se rompió el día de Marjane cumplía los dieciocho años, y descubrió a Markus en la cama con otra.

Este descubrimiento le metió de lleno en una profunda crisis existencial. Deprimida, sin amigos, sin familia, y sin novio, Marjane terminó en la calle. Dormía en la calle. Vivía en la calle. Y cuando se le terminaron sus escasos ahorros, comió de lo que le daba la calle. Así, cuatro largos meses, hasta que decidió volver a su hogar. De donde nunca tendría que haber salido.

Cogí mis cosas… volví a ponerme el pañuelo… y se fueron a tomar viento mis libertades individuales y sociales… Tenía muchas ganas de volver a casa.

Libro cuarto

En el cuarto libro de Persépolis vemos la vuelta a casa. Y con ella, Satrapi tiene que volver a acostumbrarse a las viejas tradiciones; al velo en el pelo; al silencio incómodo; a la doble vida; y a los anuncios militares por las calles. El camino a la readaptación no parecía sencillo.

PersépolisLas conversaciones con su padre sobre política le puso al día. Le contó el final de la guerra. La ofensiva iraquí, las bombas, las muertes y los mutilados. Las bombas químicas, los huérfanos y las viudas. La guerra no dejó títere con cabeza.

 

Obviamente, su vuelta supuso ver a sus viejas amigas (sin recordar por qué algún día lo fueron); a sus familiares; y a sus conocidos. Poco a poco Marjane se fue introduciendo en una peligrosa espiral depresiva que le hizo acudir a varios psicólogos; que lo único que consiguieron fue recetarle pastillas. Y cuando peor lo tenía, cuando la depresión amenazaba a su propia vida, Marjane logró sobreponerse por sí misma y cambiar radicalmente su estilo de vida. Por dentro, y por fuera. Se formó como profesora de aeróbic, hizo nuevas amistades, encontró novio; y tras pasar los exámenes nacionales y la prueba psicológica, entró en la universidad.

La Universidad

PersépolisEn la universidad Satrapi mantuvo su particular espíritu rebelde que le había caracterizado durante toda su vida. Y de algún modo, sus años de universitaria le ayudaron a recuperar la integridad que había ido perdiendo durante los últimos años. Con pequeños gestos, supo mantener viva la revolución.

Cuando se tiene miedo, se pierde la capacidad de análisis y de reflexión. Nuestro pavor se paraliza. Por eso el miedo ha sido siempre el motor de represión de todos los dictadores.

Allí también conoció profesores que desafiaban al sistema con pequeñas acciones. La universidad remarcaba el contraste entre la vida oficial del país y la vida privada de su gente. El conflicto entre lo público y lo privado.

La Guerra del Golfo

En 1991 estalló también la guerra del Golfo. Iraq atacó a Kuwait. Irán se declaró neutral. Y muchos iraníes aplaudieron el inicio del conflicto. Odiaban a Kuwait, que en la anterior guerra apoyó a Iraq. Pensaban que les estaban pagando con su misma medicina. Y como en el resto del cómic, los diálogos y conversaciones nos hacen una crítica atroz del conflicto; así como de la intervención occidental en Kuwait. Esos mismos que se llaman libertadores, y que solo buscaban petroleo.

El matrimonio

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Cuando cumplió los veintiún años Satrapi se casó con su novio. Fue un giro inesperado para sus padres. Corría el año 1991. Sin embargo su matrimonio estaba abocado al fracaso. Satrapi acabó separándose y abandonó nuevamente el país. En esta ocasión rumbo a Francia.

Persépolis, la película

En el año 2007 se produjo la película de animación de Persépolis, que obtuvo un rotundo éxito entre el público y la crítica. Un éxito que le llevó a ganar diferentes premios. Entre ellos el premio del jurado en Cannes, e incluso una nominación a los oscars de Hollywood. Este punto es realmente destacable. La Academia de Cine francés escogió Persépolis para representarles en los Oscars, por encima de otras películas claramente favoritas.

 

Persépolis
Los padres de Marjane siempre fueron un ejemplo de respeto mutuo para su hija.

Persépolis es también el espejo de un país, Irán, cuya historia nos resulta realmente desconocida. A lo largo del siglo XX han sido varias las guerras en las que Irán se ha visto inserta, y en casi todas Occidente ha tenido un papel activo. Eso deja abiertas muchas interrogantes. Marjane Sartrapi no nos ofrece respuestas en Persépolis, pero sí redunda en las preguntas que deben hacerse. Cuanto menos, su lectura no deja indiferente.

En definitiva. Un cómic único, que está por méritos propios en nuestro listado de cómics para regalarUna obra cuya lectura debería ser obligatoria en las escuelas. Especialmente en todo lo que se refiere al machismo, y la lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Pero no solo derechos efectivos, sino también los propios que reconoce la ciudadanía. Y no solo relativo al mundo árabe, sino a todas las culturas. Persépolis es un alegato contra la estupidez humana, venga de donde venga.

 

  • Persépolis
  • Marjane Satrapi
  • Norma
  • 2007 (1ª edición 2000)
  • 25,00€

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