Estamos todas bien – Ana Penyas

Después de descubrir a Ana Penyas a través de su obra En Transición, rápidamente nos hicimos con su otra novela gráfica, Estamos todas bien. Una obra que le valió para ser galardonada con el Premio Nacional de Cómic en el año 2018; siendo la primera mujer en ganar esta distinción. Se trata de una novela autobiográfica en clave feminista, que hace las veces de homenaje a aquellas mujeres que eran madres jóvenes en los años cuarenta durante el franquismo; y que hoy día son ya abuelas. Varias décadas de experiencias vitales cargadas en sus mochilas que Ana Penyas ilustra a través de los ojos de sus dos abuelas.

estamos todas bien

Estamos todas bien

Por un lado está su abuela materna, Maruja, que vivió siempre en soledad, en Las Navas del Marqués, municipio perteneciente a Castilla y León. Su marido, el médico del pueblo, apenas le prestaba atención, y ella siempre fue objeto de las miradas acusadoras y los comentarios a su paso. Vivió de lleno la España rural y profunda, los años duros del franquismo, del nacionalcatolicismo. Callar y obedecer. Coser y cocinar. Callar y obedecer. Vida monótona, siempre a la sombra de su marido.

Por otro su abuela paterna, Herminia, madre de seis hijos, y que jamás conoció la soledad que persiguió a Maruja. Tuvo una vida más cómoda, que incluyó lavadora y coche, y vivió en una ciudad moderna como Valencia; a dónde se trasladó desde Honrubia a finales de los sesenta. Dos vidas diferentes pero con experiencias vitales similares. Ambas tenían un rol doméstico, supeditadas a su casa y a su marido, en medio de una España rancia y añeja. Tan parecidas y tan diferentes.

Pero Ana Penyas va más allá de la crítica a la España franquista. Estamos todas bien es un ejercicio de reconocimiento a esa otra España olvidada. La de todas esas personas mayores que tienen una especie de vacío existencial y que gritan en silencio por nuestra atención. Esas abuelas y madres que se conforman con una llamada cada dos o tres días y una visita cada quince días. Esas mujeres que se han llevado toda su existencia sirviendo a sus maridos e hijos, y que ahora se han acostumbrado a vivir en soledad.

ana penyas

Ana Penyas

Respecto a la estética de la obra, Estamos todas bien tiene todos los aspectos propios del estilo de Ana Penyas y que ya nos sorprendió con En Transición. A su peculiar dibujo, destaca sobremanera el uso del color. Según el momento histórico del relato, e incluso las emociones que desprende, la gamas de colores se modifica, jugando siempre con el dibujo blanco y negro.

En conclusión, una novela gráfica que nos ofrece una perspectiva real y cotidiana sobre el día a día de una parte de la sociedad española que durante décadas careció de voz propia, y que ahora, pese a tener voz, nadie quiere escuchar.

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