En Transición – Un cómic extraoficial de la Transición Española

¿Os imagináis un debate televisivo en prime time cuestionando los principios de la sacrosanta Transición española? Resulta complicado ¿verdad? Hoy día apenas se percibe debate desde las instituciones universitarias, ni desde un sector amplio de la cultura española. La Transición española sigue siendo un dogma intocable que pocos se atreven a cuestionar. Por ello, obras como En Transición de Ana Penyas nos gustan tanto en TBO en Clase.

El relato gráfico de Ana Penyas comienza en sus primeras páginas con la proclamación de la II República española y la posterior guerra civil. Y luego entra de lleno en los años de la tan cuestionada Transición española. Años de cambio, pero quizás no tanto como muchos esperaban. Una transición política que lejos de depurar, mantuvo y consolidó a buena parte de la clase dominante durante la dictadura.

Hoy día, cualquier acercamiento a este periodo histórico nos lleva inevitablemente a plantear por qué en la España del siglo XX pudo producirse una tardía guerra civil con la que se liquidaba la primera verdadera experiencia democrática en nuestra historia. Entender la guerra civil obliga a entender primero cuáles fueron los problemas desencadenados en España con el advenimiento de una república, la segunda en sesenta años. Entender y exponer las causas de la guerra de España no es, ni ha sido nunca, una tarea fácil. Y no es éste, precisamente, el objetivo de Ana Penyas con su novela En Transición.

En Transición de Ana Penyas

Lejos de indagar en las causas del conflcito, Ana Penyas utiliza la irrupción de la República y el posterior estallido del conflicto civil, como inicio de un relato que busca remover las conciencias de aquellos que se acerquen a las páginas de En Transición. El relato comienza con el advenimiento de una nueva república en España. Anna Penyas nos ofrece unas breves pinceladas del sentimiento de frustración y rabia que se generó con la irrupción de una guerra civil que vino a desbaratar la labor legislativa y social de la II República.

En transición

La República de 1931 fue la respuesta al agotamiento de una situación social y política que se había precipitado desde 1917. La República de abril de 1931 no creó ninguno de los problemas que hubo de intentar resolver. El problema de la propiedad de la tierra y del hambre de los campesinos que carecían de ella, que muchos autores han tenido siempre por el fundamental; el problema del Estado y de su conformación en una sociedad fuertemente influida por los nacionalismos; el de la Iglesia y su poder y papel social; el problema del Ejército; o el de la educación.

Tales asuntos siguieron su propia evolución; fueron objeto de medidas concretas después del verano de 1936; pasaron a ser discutidos de forma sangrienta a lo largo de la guerra; y ninguno de ellos cesó de ser problema. Los vencedores dieron a todos ellos soluciones propias impuestas por las armas. Y se mantuvieron durante la dictadura franquista, llegando en plena ebullición a la Transición.

Una revisión no oficial de la Transición

Ana Penyas huye de los convencionalismos y de la historia oficial. Nos muestra como la esperanza de un país que necesitaba reinventarse, fueron frenadas en seco con el estallido de una guerra civil. Ilustra el saqueo de la memoria, el nacionalcatolicismo o el exilio. Pero lo hace evitando grandes parrafadas. Simples mensajes e imágenes cautivadoras. Sencillez en su máxima expresión, con un dibujo muy personal.

memoria histórica

Y en medio de fracturas sociales, olvido, odio y olor a rancio, en 1975 se inicia una nueva oportunidad para España. Sonaban tiempos de cambio. Pero al final hubo más ruido que nueces, y los cambios no fueron tan profundos ni tan radicales como se podría haber esperado. Y la callé habló. El pueblo se manifestó.

Las ilustraciones de Ana Penyas son poderosas. Y cada una de las frases se convierte en poesía pura. Tanto es así, que la obra puede ser leída como una poesía crítica con el modelo elegido para llevar a cabo la transición de la dictadura a la democracia.

Cuentan que el cambio fue modélico. Pacífico. Pero impusieron un olvido forzoso. El pasado había dejado de existir. Pero las cosas no pasan porque sí. No pasan porque sí. El futuro es una empresa colectiva.

Una obra que busca remover conciencias a través de su narrativa y su imagen. Cuestionar dogmas que parecen tambalearse en los últimos años; pese a que el establishment trabaja para que nada de cuestione. Y sobre todo, una obra de esperanza. Que inspira que el futuro está muy lejos de ser un agujero negro que engulle la memoria. El pueblo no olvida. Esa es la mejor lección que podemos extraer de En Transición.

En Transición, un enfoque didáctico

¿Podemos darle un enfoque didáctico a En Transición? Absolutamente sí. Cada página, cada frase, nos permite establecer un debate, una reflexión, un pequeño trabajo de investigación. La expresividad de cada una de las ilustraciones. El simbolismo con el que Ana Penyas juega en cada imagen. Como se conjugan los símbolos del pasado y del presente. Los valores que transmite. La recuperación de la memoria. Y las múltiples interpretaciones que se pueden hacer sobre nuestro incierto futuro. Una obra muy recomendable que se debería de convertir en el libro de cabecera de aquellos docentes que pretendan acercarse al periodo de la transición española. Debate y reflexión. Dos de las grandes lagunas que se echaron en falta en nuestra incuestionable Transición. Y siempre con la perspectiva de la gente de la calle. Los bares, las casas, los barrios marginales, las manifestaciones o las reuniones de vecino. Una obra imprescindible.

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