Pinar de los franceses (5 de marzo de 1811) – 12 del Doce

El cómic Pinar de los franceses pertenece a la colección 12 del Doce. Una colección que conmemora el doscientos aniversario de la Guerra de la Independencia. Desde la batalla de Trafalgar a la abolición de la Constitución de 1812. Entre sus números están Trafalgar, Viva la Pepa, Guerrilleros o El Deseado. En tboenclase haremos una reseña de cada número. Y en esta ocasión empezamos por Pinar de los franceses. 5 de marzo de 1811. Esperemos que os guste.

 

Pinar de los franceses: la colección 12 del Doce

La colección 12 del Doce es un proyecto financiado por la Oficina del Bicentenario 1010-1812 y la Diputación de Cádiz, que tiene por objeto conmemoras el aniversario de la Guerra de la Independencia y la Constitución de 1812. Una colección que rememora en cómics una de las manifestaciones patrióticas por excelencia de nuestra historia.

Pero el verdadero atractivo de esta colección es que 12 del Doce no idealiza la Guerra de la Independencia. No la eleva a los altares. Tampoco pretende contarnos un edulcorado relato patrio. Solo nos ofrece doce pequeñas postales. Cada una de ellas deliciosas en sí mismas. Pero que juntas forman una visión única del inicio de nuestra contemporaneidad.

Pinar de los franceses es un cómic sencillo de leer. Muy breve, de apenas veinte páginas. Aunque eso sí, con una edición muy cuidada, ya que incluye varios textos con aportaciones históricas muy interesantes para el lector. En concreto podemos leer dos prólogos. Uno primero del guionista Rafael Marín. Y otro algo más extenso de Manuel Barrero, “historiador de la historieta”, que nos deja una deliciosa reseña del número. Y al final de la obra podemos leer un texto del historiador Rodríguez Moreno que repasa con sumo esmero la historia que trata de representar el propio cómic. Al final, con todo, más de treinta páginas de rigurosa validez científica. Una joya para los historiadores de la historia contemporánea española. Y este es solo uno de doce. En concreto, el séptimo.

 

La historia del cómic

pinar de los francesesLa historia de Pinar de los franceses empieza en la playa de la Barrosa, en Cádiz, en agosto de 1801. Allí conocemos al señorito Evaristo, de buena familia; y a Chano, un campesino de Chiclana, que trabaja para su familia. Pero sí sabemos que tienen una relación muy estrecha. Los años pasan y vuelven a encontrarse en marzo de 1811, en medio de la Guerra de la Independencia. En concreto en este número se relatan los hechos de la batalla de Chiclana o batalla de la Barrosa. Una batalla en la que no ganó nadie, pero muchos murieron.

Evaristo ahora es teniente, y dado que conoce perfectamente la zona, se le encomienda ponerse al mando de un grupo de oteadores. Y entre esos oteadores, casualidades del destino, se encuentra Chano, ahora guerrillero. Ambos acabarán en el punto de la batalla, entre el fuego británico y francés. Muerte, pólvora y emboscadas.

Cómo datos interesantes que podemos usar para trabajar con este número en clase, aparte del conflicto bélico en sí mismo, es la colaboración ciudadana de los españoles de toda condición social.

 

La historia de Pinar de los franceses

La batalla de Chiclana o de la Barrosa es una batalla sin vencedores ni vencidos. Tuvo lugar el 5 de marzo de 1811 en plena Guerra de la Independencia. Y en ella se enfrentaron los aliados angloespañoles, que se encontraban sitiados en Cádiz, contra los franceses. En Cádiz se encontraban las fuerzas españolas recluídas, mientras que los franceses reunían sus fuerzas en Chiclana, para tratar de ocupar Cádiz. Las consencuencias para Chiclana de la presencia francesa fue desastrosa: robos, incendios y saqueos fueron la tónica general estos días.

pinar de los franceses

El resultado de la batalla fue de unas 2.000 bajas francesas, 1500 británicas, y unas 300 españolas. Una pírrica victoria aliada, que sin embargo fue insuficiente para acabar con el sitio de Cádiz. La victoria de la Barrosa no sirvió para mucho en el contexto de la Guerra de la Independencia.

 

 

  • Pinar de los franceses
  • Guión: Rafael Marín; Dibujo: Ángel Olivera
  • Diputación de Cádiz
  • 2011

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