1212. Las Navas de Tolosa – Edad Media

1212. Las Navas de Tolosa es una obra singular. Pocos cómics se acercan tan bien a un conflicto bélico medieval. Cuidando hasta el mínimo detalle del guión. Con un dibujo detallista. Y con un trabajo de documentación que solo un historiador podría llevar a cabo. Y es que el autor del cómic es el profesor de historia Jesús Cano de la Iglesia.

Pero la importancia de la obra va más allá. Y es que se ocupa de un periodo de nuestra historia, la Edad Media, que escasamente ha sido retratado en cómics. Apenas podemos citar un par de obras de Antonio Hernández Palacios. Roncesvalles y El Cid. Así, 1212. Las Navas de Tolosa se convierte en una obra fundamental para cualquier aficionado a la historia; pero también es un recurso idóneo para trabajar la Reconquista cristiana con nuestros alumnos y alumnas en clase. Recordemos, que por algo apareció en nuestro listado de cómics para regalar.

La Reconquista

Navas de TolosaNo vamos a debatir ahora sobre si la Reconquista es un mito o una realidad. Lo cierto es que desde el siglo IX y hasta el XII, los cristianos del norte de España fueron progresivamente ganando terreno a sus vecinos musulmanes. Y en este sentido, la batalla de las Navas de Tolosa forma parte del último periodo de la Reconquista cristiana.

Una vez consolidados los distintos reinos en el norte de España, a partir del siglo IX, los reyes cristianos avanzaron hacia el sur. Este fenómeno de expansión es lo que conocemos como Reconquista. Entre el siglo IX y el X avanzaron hacia el Duero. Posteriormente, hasta el siglo XII, conquistaron los valles del Tajo y el Ebro. Y ya finalmente, hasta el siglo XIII, procedieron a la conquista del valle del Guadalquivir, el Levante y Baleares. Fue en este punto cuando se produjo la batalla de las Navas de Tolosa.

Las Navas de Tolosa

La batalla de las Navas de Tolosa, en Jaén, supuso la primera gran colaboración entre los distintos reyes cristianos que cohabitaban en la Península. Fue la mayor contienda medieval hasta la fecha. El triunfo de los cristianos supuso abrir Al-Andalus a los ejércitos cristianos: Portugal conquistó el Algarve; la Corona de Aragón extendió sus dominios por Valencia y Baleares; y Castilla se hizo con Murcia y casi toda Andalucía.

El cómic se divide en tres partes bien diferenciadas:

  • En la primera se muestran los preparativos y la formación de los ejércitos cristianos y musulmanes. Y se presentan también los personajes principales
  • La segunda parte de la obra muestra los movimientos anteriores al gran enfrentamiento; y los problemas que se dan en ambos ejércitos. Especialmente en el cristiano.
  • La tercera y última presenta la batalla final; así como la posterior ocupación de Baeza y Úbeda.

Personajes principales

Alfonso VIII de Castilla. Su vida como rey siempre estuvo ligada a la conquista de territorios y a la expansión de su propio reinado. Fue esta necesidad de conquista lo que le llevó a estar en un continuo estado de negociación y acercamiento con otros reyes cristianos, con grandes señores, y con las órdenes militares. Fue determinante su derrota en la batalla de Alarcos, mencionada repetidas veces en el cómic.

Rodrigo Jiménez de Rada, Arzobispo de Toledo. Sirvió como consejero al rey Alfonso VIII; y le ayudó a organizar la Santa Cruzada contra los almohades de Al-Andalus. Llegó incluso a dirigir un ejército propio en la batalla de las Navas de Tolosa.

Diego López de Haro, señor de Vizcaya. Tuvo un notable peso durante el reinado de Alfonso VIII, convirtiéndose en un personaje de prestigio y poder en Castilla. Sobre todo gracias al apoyo del propio rey.

Pedro II de Aragón. Rey de Aragón entre 1196 y 1213. De conocida habilidad guerrera.

Muhammad Al-Nasir. Cuarto califa de la dinastía almohade, conocido con el sobrenombre de Miramamolín. En el cómic se le presenta con escasa habilidad guerrera.

 

Los preparativos de la batalla

El relato de la obra comienza presentando ambos ejércitos: cristianos y musulmanes.

El ejército cristiano

Por un lado, el ejército cristiano cuenta con los caballeros de la orden de Salvatierra, antigua Orden de Calatrava. Una orden que se entrena a conciencia para acabar con los enemigos de la Santa Cruz. Frailes guerreros que han encomendado su vida al servicio de Dios y la defensa ante la amenaza islámica. Parten a Toledo puesto que allí se está reuniendo un gran ejército de todos los reinos, para hacer frente a los infieles. No se podía volver a repetir una derrota como la de Alarcos en el año 1195.

El primer paso del rey Alfonso VIII fue solicitar al papa Inocencio III la concesión de cruzada europea para frenar el avance musulmán. Una solicitud que fue atendida y concedida finalmente en febrero de 1212. Posteriormente, Alfonso VIII se apresuró a conseguir el máximo número de apoyos por parte del resto de reyes cristianos; habitualmente hostiles a Castilla. Fueron principalmente los casos de León y Navarra. Y también se hizo un reclutamiento de voluntarios utilizando para ello la táctica del miedo. Miedo a los infieles. A aquellos que no respetaban y veneraban sus mismos dioses. Una táctica, la del miedo, muy habitual en cualquier época de la historia. Estos reclutamientos costaban en cualquier caso suculentas soldadas. Es decir, hubo que pagar a todos aquellos que acudieron a la guerra contra los infieles. Y es que a fin de cuentas, salvar a la cristiandad no era suficiente estímulo.

Todos se fueron concentrando en Toledo. Y esta amalgama de personas provocó inevitablemente fricciones entre los distintos grupos; y sobre todo, acciones contra los judíos.

¿Quiénes participaron al lado del rey Alfonso VIII?

Al final, los cristianos lograron reunir un ejército que rondaba los 15.000 hombres. Algo verdaderamente excepcional para la época; en donde recordemos, no existían ejércitos profesionales, sino que todo se debía de reunir en función de los pactos y acuerdos del propio rey, según las necesidades.

Navas de TolosaLas tropas castellanas de Diego López de Haro; caballeros a título individual de los reinos de León, Portugal y Navarra; ultramontanos, es decir, caballeros que procedían de las ciudades francesas, alemanas e italianas; las órdenes militares de Salvatierra, Santiago, Temple y Hospital; y tropas de ciudades de realengo como Madrid, Huete, Alarcón o Medina del Campo.

Cada tropa acudía en torno al pendón de su población. Y cada uno portaba sus propios equipos para la batalla, en función de sus posibilidades económicas. Respecto a los pendones, es digno de admirar el encomiable esfuerzo del autor por documentarse y retratar fielmente los distintos estandartes y banderas que cada cual portaba en la batalla.

El ejército almohade

Por parte de los musulmanes, vemos una reunión en la Alcazaba de Marrakech, sede del califa almohade Al-Nasir, para debatir sobre las noticias que llegan de Al-Andalus. Y como de esta reunión se toma la decisión de acudir finalmente a la Guerra Santa.

Así, en febrero de 1211 partió un ejército de Marrakech camino a Al-Andalus; aunque esta comitiva causó descontento entre los expedicionarios y los territorios por donde pasaban; puesto que pronto se vio que era difícil de sustentar. No en vano, las cosechas no habían sido buenas, y faltaban por lo tanto alimentos.

Navas de TolosaEn mayo desembarcaron en Tarifa y llegaron a la Península. Y a finales de mes, el ejército llego a Sevilla, en donde se estaba produciendo una gran concentración de tropas. Allí permanecieron hasta junio, momento en el que pusieron rumbo a Córdoba; al mismo tiempo que iban reclutando voluntarios de dudosa eficacia militar. Su objetivo principal en estos momentos era ir avanzando hasta llegar a Salvatierra. Querían acabar con la antigua orden de Calatrava, que hasta la fecha se había mostrado muy belicosa contra los almohades. Y así sucedió. Los almohades llegaron, y tras un largo y doloroso asedio, lograron el triunfo. En parte, fue determinante la no llegada de refuerzos por parte las tropas cristianas del rey Alfonso VIII.

¿Quienes participaron al lado de Miramamolín?

Navas de TolosaPara la batalla de las Navas de Tolosa, los almohades llegaron a contar con un ejército cercano a los 20.000 hombres. Entre ellos había voluntarios reclutados para la guerra santa, sin experiencia militar, y que cayeron en el combate rápidamente; almohades, es decir, guerreros bereberes del Magreb muy experimentados; tropas locales andalusíes, con costumbres muy influidas por los cristianos; mercenarios turcos y árabes, que eran rápidos y hábiles, y que utilizaban la táctica torna-fluye, consistente en hostigar al enemigo a base de ataques rápidos y sucesivos, alternados con retiradas. Una táctica que desconcertaba y agotaba al enemigo.

Los movimientos de ambos ejércitos

El primer movimiento de los cristianos fue recuperar la ciudad de Calatrava. Un objetivo difícil  y que supuso que muchos de los ultramontanos abandonasen la empresa; ya que no vieron satisfechos sus deseos de matanza de infieles.

Navas de Tolosa
Vista general de la ciudad de Calatrava

La rendición del caudillo andalusí que defendía la ciudad no sentó bien al califa y lo mandó matar. Recordemos que la ciudad de Calatrava fue una fundación omeya. Una ciudad ubicada en Ciudad Real, que durante toda su historia había permanecido en manos árabes; hasta que en 1147 fue conquistada por Alfonso VI, creándose la Orden de Calatrava. Y aunque fue recuperada tras la batalla de Alarcos, expulsando a la Orden. Hecho que propició que la orden cambiase su nombre por el de Salvatierra. El rey Alfonso VII la volvió a recuperar, tan solo diecisiete años después.

Navas de Tolosa
Mapa con el recorrido de ambos ejércitos antes del enfrentamiento en la batalla de las Navas de Tolosa

Estos primeros movimientos también buscaban ocupar lugares clave en Sierra Morena. Especialmente aquellos que podían aportar agua para soportar las altas temperaturas de aquellas fechas. El primer revés serio del ejercito cristiano fue la imposibilidad de alcanzar el desfiladero del paso de la losa; fuertemente defendido por los musulmanes. Sin embargo, al igual que pasara con Efialtes en 300, un pastor ofreció un camino alternativo que le permitía al ejército cristiano sortear el desfiladero y seguir la ruta.

En cualquier caso, tal como comenta el autor, parece poco probable que no conocieran dicho paso. Más bien parece una exageración de las crónicas de la época, para dotar de mayor gloria a la posterior victoria de las Navas de Tolosa.

 

La batalla final

Navas de TolosaEl enfrentamiento final es contado por el autor con todo tipo de detalles. El rezo de la mañana y la arenga de ambos bandos. La búsqueda de la paz interior. Vestirse para el enfrentamiento decisivo. Todo listo. Que empiece el espectáculo visual.

La estrategia musulmana era rehuir del choque frontal para envolver al enemigo. Utilizó en primer lugar a las tropas voluntarias andalusíes para desgastar a los cristianos. Pero el ejército cristiano estaba infinitamente mejor armados y mejor preparados tácticamente, provocando la huida de buena parte de dichas milicias. No ocurrió sin embargo lo mismo cuando intervinieron los almohades, mucho más disciplinados en el campo de batalla.

Ataques de uno y otro lado. Estrategias muy claras. Pero finalmente la victoria se decantó hacia el lado cristiano, cuando las tropas del rey Alfonso VII aprovecharon un error de los almohades. Al-Nasir abandonaría su campamento-base y huiría.

Navas de Tolosa

Tras la batalla no hubo compasión

Navas de TolosaTras la batalla se degolló a los heridos y moribundos. No se querían prisioneros. Y vemos también como el ejército cristiano cantó un Te-Deum. Otra vez las gracias al autor por recoger con tanto detalle las tradiciones y costumbres típicas de la época. Te-Deum es un canto de agradecimiento a Dios. Entonado en momentos de celebración. Ya sea por una victoria en el campo de la batalla, o porque una ciudad haya superado una epidemia. Su texto, en latín, comenzaba así:

Te Deum laudamus: (A ti, oh Dios, te alabamos,)
te Dominum confitemur. (a ti, Señor, te reconocemos.)
Te aeternum Patrem, (A ti, eterno Padre,)
omnis terra veneratur. (te venera toda la creación.)

Navas de Tolosa
Los soldados cristianos cantan un te-deum para conmemorar la victoria ante los almohades

Las últimas páginas del cómic narran las posteriores ocupaciones de Baeza y Úbeda; en donde los cristianos no mostraron compasión alguna con los musulmanes. Muy elocuente la imagen de la mezquita mayor siendo incendiada, con todos los impedidos y ancianos que allí han sido dejados a su suerte.

Datos relevantes de la obra

Navas de Tolosa
Detalle del incendio de la mezquita mayor de Baeza. Un resultado casi fotográfico

No queremos terminar esta reseña de una obra tan interesante, sin dejar constancia de algunos de los puntos más relevantes que diferencian a este cómic de otros que puedas ver en la estantería. Y que explican en parte mi elección para el listado de cómics para regalar.

Entre estos hechos, destaca como el autor otorga a la climatología y a la orografía del terreno una importancia primordial en el desarrollo de los hechos. Sin que eso suponga caer en un determinismo ecológico excesivo.

El detallismo del ropaje, las armas, los blasones y los pendones.

El realismo fotográfico con el que retrata monumentos y escenarios. Edificios como la Alcazaba de Marrakech o los parajes de Sierra Morena son realmente admirables. Así como las vistas aéreas de algunas de las ciudades que salen en la novela gráfica.

El uso que hace de las crónicas de la época. A la que constantemente alude el autor en el texto.

El trasfondo ideológico que sostuvo el enfrentamiento en ambos bandos. Tanto cristianos como musulmanes defendieron la guerra santa. Como oficio de buen historiador, ambos discursos son mostrados por el autor en igualdad de condiciones. Sin juzgar.

¡Los cristianos han vuelto a matar a nuestros hijos y a violar a nuestras mujeres e hijas! ¡La cólera de Alá caerá sobre ellos! ¡Pero el brazo de Alá sois vosotros! ¡Vosotros sois la fuerza viva del Islam! ¡El que muera por su causa despertará en el paraíso, os lo aseguro!

Y por último, no queremos terminar esta reseña sin hacer mención al vocabulario usado por el autor, que ha tenido a bien utilizar términos y conceptos propios de la época; aun a sabiendas que eso podía dificultar la lectura. Que el autor haya decidido utilizar términos como ultramontano, cora, te-deum o albigenses solo puede significar que estamos ante un cómic imprescindible para cualquier amante de la historia.

¿Dónde comprar 1212. Las Navas de Tolosa?

El cómic 1212. Las Navas de Tolosa es un cómic muy recomendable para nuestras clases, pero por desgracia no siempre está disponible en las tiendas de cómics. Podéis probar a pedirlo en vuestra tienda habitual. O también podéis comprarlo en alguna de las decenas de tiendas de cómic online. E incluso se puede comprar en muchas librerías, como la Casa del Libro. Y si ya lo que queréis es comprar el cómic más barato, en ese caso os recomiendo que busquéis en tiendas de cómics y tebeos antiguos. Aunque ya os aviso que no es fácil encontrar más barato este cómic. Y la verdad, su precio es relativamente ajustado para la calidad que aporta la novela gráfica.

Navas de Tolosa

  • 1212. Las Navas de Tolosa
  • Jesús Cano de la Iglesia
  • Ponent Mon
  • 2016
  • 18,00€

 

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