Orden y Castigo. Flandes 1566-1573

En Rebelión y Orden. Flandes 1556-1573 Antonio Gil nos presentó el conflicto de Flandes y el papel del Duque de Alba desde el punto de vista de Felipe II. Un cómic centrado sobre todo en el aspecto político y diplomático; pero sin menospreciar detalles como la atmósfera, el ropaje, el vocabulario o las actitudes. En Orden y Castigo. Flandes 1566-1573 vuelve a retomar el mismo momento histórico y el mismo escenario, pero esta vez se centra en el aspecto bélico del conflicto. El resultado es un díptico único que nos permite conocer, comprender y asimilar cómo fue la España imperial, cuáles fueron sus focos de conflictos, y por qué el problema de Flandes no vislumbraba una solución complaciente para los intereses del imperio español.

orden y castigo

Orden y Castigo

Al abdicar en 1556, Carlos V dejó a su hijo y sucesor Felipe II todos los territorios  que le pertenecían con la sola excepción del imperio (que había dejado a su hermano Fernando). Pero el nuevo rey consideró que debía seguir la política europea de su padre y dar todo su apoyo al emperador. Hubo, pues, una solidaridad dinástica y política entre los distintos elementos de la Casa de Austria.

Felipe II se enfrentará a los franceses en San Quintín (1557); y a los turcos en Lepanto (1571); pero el problema fundamental para su reinado lo constituyó Flandes. Un conflicto en el que la religión y el nacionalismo se unieron. El descontento era patente en dos sectores: la burguesía mercantil, bastante inclinada a las novedades religiosas, y la nobleza, descontenta del predominio de Granvela. En el resto de la población había también malestar por la presencia de tropas españolas y por la sensación de estar  regidos por poderes lejanos y extraños.

orden y castigo

Felipe II hizo importantes concesiones: aceptó alejar a Granvela y retirar a las tropas españolas. El problema político parecía en vías de solución cuando se complicó con el religioso; las peticiones de los nobles flamencos en pro de una libertad de cultos que terminaron por encontrar en el rey una posición intransigente; los herejes debían ser castigados con rigor. A estas órdenes respondieron los calvinistas con asaltos a iglesias y destrucción de imágenes en las principales ciudades, Amberes, Ámsterdam, Gantes…

Felipe II reaccionó enviando a los Países Bajos en 1567 un ejército mandado por el Duque de Alba, que procuró acabar con toda oposición mediante una represión implacable. Desde entonces, la guerra tomó un aspecto feroz en el que nacionalismo y religión fueron muy ligados. En este punto transcurre la acción de Orden y Castigo de Antonio Gil.

flandes. antonio gil

Antonio Gil

Segundo cómic del autor que se ocupa del asunto de Flandes. Y es que ya hemos comentado como a Orden y Castigo le precede Rebelión y Orden. Coincide además, que son los dos únicos trabajos de este autor sobre la España imperial, ya que sus otros cómics siempre se han ocupado sobre asuntos contemporáneos, como  Voljov, 1941, que abiorda los duros enfrentamientos a los que tuvo que enfrentarse la División Azul en el frente ruso; o El Rif, 1921, sobre la famosa campaña africana. Ya lo señalamos en su momento, y volvemos a decirlo, seguid a este autor. Su trabajo, su labor de documentación y el gusto por la minuciosidad y el detalle, hacen de Antonio Gil un autor de primer nivel.

  • Orden y Castigo. Flandes 1566-1573
  • Antonio Gil (autor)
  • Prólogo: Javier Rubio Donzé.
  • Epílogo: Antonio Gil
  • Cascaborra Ediciones
  • 2022
  • 16,00€

Deja un comentario