Tsushima – Las grandes batallas navales

Desde que en 1853 llegara a las costas japonesas el comodoro Perry, y hasta que Japón derrotara en Tsushima a las tropas rusas en 1905, apenas pasaron cincuenta años. Este cómic que hoy analizamos en la web, muestra en buena medida los adelantos técnicos y militares que posibilitaron ese triunfo.

Desde finales del siglo XVIII se produce en Europa el paso del Antiguo al Nuevo Régimen, caracterizado por residir el poder en manos de la nación, aparición de la clase política, surgen conceptos nuevos como propiedad privada o ciudadanía, y se crea la Constitución como documento legal de carácter nacional. De manera similar, aunque más tardío en el tiempo, entre 1868 y 1889 Japón aparece dominada por una doble corriente centralizadora y liberal; y ente otras medidas, se buscó fortalecer el nuevo régimen imperial meiji adoptando los saberes y conocimientos occidentales.

batalla de tsushima

El reformismo meiji

Uno de los asuntos prioritarios era evitar que la nación sufriera el destino al que habían sucumbido otros pueblos asiáticos (especialmente China), es decir, caer en manos de las potencias occidentales. De ahí que una de las principales preocupaciones fuera lograr el fukoku kyohei (“nación rica, ejército fuerte”).

Reformas militares

Otra de las reformas prioritarias afectó al ejército. Mientras los samuráis monopolizaran la destreza militar, el gobierno no podría estar seguro. Se había puesto en evidencia que los samuráis eran demasiado débiles para defender Japón de sus enemigos, pero aún eran lo suficientemente poderosos como para ponerle las cosas difíciles al gobierno. Por ello se desarrolló un nuevo sistema militar. Se llamó a los jóvenes de 21 años de cualquier parte del país, fuera cual fuese su modo de vida, para que pasasen tres años en distintos acuartelamientos con armas modernas, entrenándose para poder servir a su soberano, a su gobierno y a su nación.

Reformas económicas

domingo sangrientoY de manera paralela, el reformismo japonés supuso transformar la economía agraria tradicional en una economía industrial, requisito indispensable para la creación de la “nación rica” (fukoku kyohei). Para ello, el gobierno adoptó medidas intervencionistas como la concesión de subvenciones y la puesta en marcha de industrias textiles y siderúrgicas. Así surgieron fábricas modelo en las industrias del acero, del ladrillo refractario, de la lana y de la hilandería. Pero la gran reforma fue sobre todo en la industria militar. La creación de armamento pesado fue una de las prioridades japonesas. Que no dudó en ponerse en manos de los créditos de las grandes empresas japonesas. O incluso solicitar préstamos internacionales. Préstamos que muchas veces eran empleados para pagar a Gran Bretaña, los EEUU, Francia, e incluso Argentina, que fabricaban los acorazados japoneses. Fue el caso del acorazado MIKASA, al que se hace referencia en el cómic.

El Mikasa era el buque insignia del almirante Togo. Participó tanto en la ocupación de Port Arthur, como en la batalla de Tsushima. Y tras unas remodelaciones, siguió funcionando en la primera guerra mundial. Hoy día es un barco-museo.

La batalla de Port Arthur y Tsushima

mikasaCon estos mimbres, Japón presentó sus credenciales como potencia de primer orden mundial en Port Arthur y en Tsushima. Venciendo a la flota rusa. Que pese a su reputación, estaba obsoleta y peor preparada. Una clara muestra de la decadencia de la Rusia de los zares. Un ejército en el que el peso de los mujiks (campesinos empobrecidos en régimen de semiesclavitud) era cada vez mayor.

Rusia había aprovechado la debilidad china para hacerse con el control del puerto de Port Arthur. Posteriormente Rusia amplió la línea ferroviaria del Transiberiano, consolidándose militarmente en la región, y provocando los recelos británicos. Gran Bretaña busco entonces la alianza con Japón en la región, mientras Francia permanecía neutral. Y con el apoyo británico, Japón le arrebató el control a Rusia. La historia de Asia daba un vuelco.

Tsushima

batalla de tsushima

Posteriormente, Rusia movilizó la flota del Báltico, pero fueron interceptados en el estrecho de Tsushima, entre Corea y Japón, y derrotados estrepitosamente. Más de 10.000 muertos y heridos en el bando ruso, junto a 27 barcos hundidos; y en frente, tan solo unas 100 bajas y 3 torpederos hundidos. Importante señalar que la flota japonesa era numéricamente inferior, pero más moderna y mejor preparada. Sus acorazados eran más veloces, y su fuego tenía mayor alcance. Los japoneses no tuvieron piedad a la hora de hundir la flota rusa.

 

Este enfrentamiento lo vemos parcialmente en el comic de Tsushima; pero lamentablemente, como nos viene acostumbrado esta colección, la mayor carga del cómic se la lleva la política, y el desarrollo de la batalla se ciñe a cuatro escasas páginas.

Muy interesante la última viñeta en donde se hace alusión a la aparición de un personaje politico en Rusia que iba a cambiar la historia para siempre de Rusia. Lenin. Y también la referencia al motín del acorazado Potemkin.

Aspectos didácticos del cómic

El cómic, nos sirve perfectamente para ilustrar una serie de asuntos de enorme relevancia en la historia de Japón. Enumeraremos algunos de estos aspectos:

  1. El racismo dominante en la época. Es muy fácil encontrar distintos calificativos hacia los japoneses como “macacos amarillos” o “enanos amarillos”; términos muy extendidos entre los occidentales. Pero tampoco podemos olvidar que los propios japoneses adoptaron con agrado el concepto de “raza amarilla”. Y que ellos eran los primeros racistas al menospreciar a los chinos y coreanos como razas inferiores.
  2. La fortaleza militar de Japón. Algo que en cualquier caso fue posibilitado por los propios europeos. La inoperancia europea creó una nueva potencia militar en el mundo.
  3. Vemos también como los adelantos de la revolución industrial fueron puestos al servicio de las empresas militares. Fue el caso, por ejemplo, del telégrafo.
  4. Muy interesante es observar la actitud condescendiente que mostraron Gran Bretaña y Francia durante la derrota de Rusia a manos de Japón. De algún modo, las potencias europeas se frotaban las manos viendo como su gran rival ruso sucumbía sin necesidad de tener que involucrarse directamente en el conflicto.
  5. Por supuesto, el dossier histórico de Jean-Yves Delitte, como siempre, es de lo mejor del cómic. En él encontramos amplia información sobre la irrupción de Japón como potencia de primer orden; sobre la guerra entre Japón y Rusia en el contexto de Tsuhima; sobre el armamento japonés; y sobre la actitud de las potencias europeas. Sinceramente, desde aquí animamos a leer primero el dossier histórico y posteriormente el cómic. Se aprecia mucho más cuando conoces el trasfondo histórico.

batalla de tsushima

  • Las grandes batallas navales. Tsushima
  • Jean-Yves Delitte (guión) y Giuseppe Baiguera (dibujo)
  • Norma Editorial
  • 2019
  • 17,00€

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