Las aventuras de Tintín – Hergé

Las aventuras de Tintín es sin lugar a dudas uno de los mejores cómics de todos los tiempos. Se compone de un total de 24 álbumes que vieron la luz entre 1930 y 1976. Los primeros en blanco y negro; y a partir de 1942 a color. Volviéndose a reimprimir los anteriores también a color. Su autor es el controvertido Hergé. Un historietista belga que desde muy temprano empezó a mostrar sus dotes con los pinceles. Y que dada su actividad durante la etapa de ocupación nazi, así como algunos de sus temas, fue acusado de colaboracionista nazi. Aunque lo cierto es que en ese sentido hay mucha controversia.

El protagonista de todos los álbumes es el joven e intrépido reportero Tintín, acompañado de su inseparable amigo perruno, Milú. Hay otros personajes que fueron apareciendo a lo largo de la serie y que se convirtieron en habituales. El profesor Tornasol, Hernández y Fernández o el capitán Haddock. En su web oficial tenemos muchos datos acerca de Tintín.

Uso didáctico de Tintín

Desde el punto de vista didáctico, Tintín tiene un incalculable valor. En primer lugar porque abarca una temática amplia. Aunque circunscrito a la historia contemporánea, a lo largo de sus 24 tomos Tintín viajará por el mundo visitando numerosos países de los cinco continentes. E incluso el espacio. Esto nos permite trabajar diversos contenidos de la asignatura, y conocer cómo eran otras culturas en la primera mitad del siglo XX. Pero al mismo tiempo, es preciso destacar la calidad gráfica y documental de muchos de sus números. Hergé nos legó un verdadero documento histórico. Muchas de sus viñetas parecen fotografías. Y algunas de sus conversaciones, tratados políticos de la época.

No haríamos ningún favor a la obra si la juzgáramos con nuestra mirada del siglo XXI. Pero en cualquier caso un dato que resulta llamativo de la obra es la ausencia casi absoluta de personajes femeninos protagonistas, a excepción de Bianca Castafiore. Y también llama la atención que pese a tocar abiertamente asuntos políticos en sus álbumes, nunca abordara la segunda guerra mundial.

A continuación vamos a ir reflejando pequeñas reseñas de cada uno de los álbumes; una tarea que iremos completando a lo largo de varios meses. Prestando especial atención en aquellos aspectos que son susceptibles de servirnos en nuestras clases de historia.

Álbumes de Tintín

Tintín en el Congo

TintínSegundo número de Las aventuras de Tintín. Un álbum que vio la luz en 1931; y que es posiblemente el que más críticas le ha granjeado a Hergé, su autor. Hoy día casi nadie duda que el racismo, como sentimiento visceral así como las teorías racistas que pretenden sustentarlo, carecen del más mínimo fundamento y constituyen una aberración desde el punto de vista científico. No obstante, en la primera mitad del siglo XX, el racismo era una ideología que todavía estaba en boga. Por ello, insistimos que debemos valorar la obra de Hergé con ojos contemporáneos al contexto de la obra; y no con nuestra mirada actual.

La acción transcurre en los años treinta en el Congo Belga. Territorio administrado a modo de colonia por Bélgica desde 1908. Tintín acude a realizar un reportaje para la prensa, y causa cierta expectación entre los distintos medios, y entre la población indígena; que le acoge con buen agrado. El argumento es bastante menos complejo que el de otras aventuras de Tintín. Nuestro reportero debe realizar un reportaje en el que aparezcan las bondades de la ocupación belga. La prensa puesta al servicio de la causa colonial. Y Tintín se pone manos a la obra y realiza un tour turístico con tintes ideológicos. Aunque como suele ser habitual en sus aventuras, siempre habrá quien intente ponérselo difícil.

Racismo y paternalismo

¿Por qué nos resulta útil para nuestras clases? Tintín en el Congo nos sirve magníficamente para ilustrar el racismo y el paternalismo imperante en la sociedad de la primera mitad del siglo XX. Para los europeos, los africanos estaban muy lejos de lo que ellos consideraban civilización; y entendían que asumían una gran responsabilidad al intentar sacarlos de su estado de barbarie. Solo la dominación occidental podía asegurarles la paz, la seguridad y la riqueza. Por ello, esta actitud imperialista era concebida como una misión nacional.

Razas, paternalismo, civilización… conceptos, disfrazados de un falso progresismo, que calaron hondo en la sociedad. Y buena parte de ellos podemos verlo reflejados en Tintín en el Congo. Aunque lo que más llama la atención es el apartado crítico. Se hace ilusión a la caza mayor, una práctica habitual en los países centroafricanos: sin ningún tipo de pudor, Tintín cazará todo tipo de animales: búfalos, ciervos, serpientes, orangutanes. Llama especialmente la atención la voladura del rinoceronte. Una escena que hoy no pasaría la delgada línea de lo políticamente correcto. Y que se granjearía el odio eterno de los colectivos animalistas.

Atraso tecnológico

También se hacen críticas al atraso de los transportes y las redes de comunicación; en concreto al ferrocarril, que se muestra como atrasado y obsoleto. Se hace eco de las infraestructuras tercermundistas; de la labor evangelizadora de los misioneros; y de la personalidad cobarde y asustadiza de los indígenas negros. En este punto, llama la atención como Hergé cambio con respecto al original en blanco y negro, unas escenas en donde Tintín mostraba a los escolares negros las bondades de la actitud colonial belga en África. Unos cambios que se hacen eco en la web oficial de Tintín.

Otro punto de interés es el militar. Los ejércitos indígenas son una verdadera pantomina. Armamento atrasado, actitudes ridículas, y por supuesto, la sombra alargada de los europeos. Por último, también hay una leve referencia en el cómic al asunto de la trata de diamantes. Un negocio próspero para las mafias occidentales, y que ya por entonces empezaba a ser conocido. Se introduce aquí al lector sobre una trama que luego se abordará en otros números de la colección, los gángsters norteamericanos; Al Capone y sus secuaces.

 

 

El Loto Azul

TintínEs el quinto álbum de la serie, publicado originalmente en 1935 en blanco y negro; y en 1946 a color. Y aunque es la continuación del álbum anterior, puede leerse de manera totalmente independiente.

La acción transcurre principalmente en la ciudad china de Shanghai. Tintín ha recibido un telegrama que le invita a viajar a Shanghai. La populosa ciudad china. Aunque cuando llega, todo parece fruto de un error, y le invitan a regresar a su país. Pero nada más lejos de la realidad. Una sociedad secreta china, Los hijos del Dragón, ha requerido de sus servicios para que le ayude a luchar contra el espionaje japonés y su próspero negocio de los fumaderos de opio.

Un problema serio que trajo a las autoridades chinas serias consecuencias: las guerras del opio y las intromisiones extranjeras.

Racismo y xenofobia

Estamos posiblemente ante el álbum más completo de todas Las aventuras de Tíntín. Un cómic que tiene un marcado trasfondo político. Más allá de los estereotipos, Hergé plasma sobre las páginas de El Loto Azul la presencia en China de extranjeros con sus formas de ser y de actuar, sus pretensiones y riquezas. Esto dio pie a un sentimiento de hostilidad que no podemos obviar, y que en el cómic se percibe. Los comerciantes occidentales formaron una sociedad internacional encerrada en sí misma, aislados de los ambientes chinos y encerrados en su propio sentimiento de superioridad que les llevaba al desprecio hacia las costumbres chinas. Estas gentes sentían poco interés por una civilización que les era profundamente extranjera, de difícil acceso, y que les parecía en total decadencia. Una actitud que tuvo graves consecuencias psicológicas.

Esta relación entre oriente y occidente es algo que ya hemos visto con anterioridad en El árbol que da sombra, de Tezuka.

Tintín demuestra desconfianza hacia la visita inesperada por el hecho de ser oriental

El ultranacionalismo japonés

TintínEn el cómic se hacen referencias a la formación de sociedades secretas, en clara referencia a la Sociedad de los Puños Justos y Armoniosos que luchó contra los fumaderos de opio y la influencia occidental. También se menciona la guerra del opio. Hay numerosas muestras del racismo imperante en la época. Y se muestra también la prepotencia y el imperialismo japonés, que por estos años empezaba a extender su influencia sobre China.

Llama la atención en este sentido unas viñetas en donde las autoridades japonesas sabotean el ferrocarril japonés para echar la culpa posteriormente a terroristas chinos, y así tener la excusa para intervenir militarmente. No podemos dejar de ver el claro paralelismo de estos hechos y lo sucedido en Mukden en septiembre de 1931. Por entonces, un tramo de ferrocarril del sur de Manchuria, gestionado por las autoridades japonesas, fue saboteado por ultranacionalistas nipones. Esto fue utilizado como excusa para que Japón ocupase Manchuria. Un claro caso de falsa bandera.

 

El tesoro de Rackam el Rojo

TintínNúmero doce de la serie; apareció en 1943, en un contexto político complicado: la belga ocupada. El hecho de que Hergé siguiera publicando, y sobre todo, que lo hiciera en el periódico Le Soir, un periódico colaboracionista con los nazis; le supuso granjearse una reputación que arrastraría para el resto de su carrera. En cualquier caso, en estos número abandona cualquier intento de abordar cuestiones políticas. El tesoro de Rackam el Rojo forma junto a El secreto del Unicornio, un díptico. Una misma historia partida en dos. Un relato de aventuras que parece sacado de una novela de Julio Verne.

En esta ocasión el capitán Haddock y Tintín zarpan en un barco en busca de un tesoro del siglo XVII. Creen tener el lugar exacto en donde se encuentra dicho tesoro, gracias a la información obtenida en la historia del número anterior. En el barco zarparán con ellos Hernández y Fernández, a modo de guardaespaldas; y el profesor Tornasol, que hace por primera vez su aparición en la serie. Ese excéntrico científico, sacara de sus casillas en más de una ocasión al capitán Haddock. Su sordera y sus ocurrencias al final serán determinantes en el transcurso de la historia.

Como dijimos anteriormente, una historia de aventuras sin más. Poco podemos sacar para nuestras clases de ella.

Deja un comentario